martes, 12 de octubre de 2010

Lima - Vitarte (2005) de Renato Salas Peña

Leer esta selección de poemas antes de la visita del poeta Renato Salas Peña este viernes 15 en la UPC.



Palomino


En la ciudad de Palomino
todos fracasaron excepto
los que huyeron a tierras
bárbaras

Nacimos en un gran
cementerio en fiesta
perpetua

Nuestras casas eran pequeños ataúdes
donde nos hacinábamos generación tras generación

y todos se conocían
mantenían tratos amicales comerciales, de pugna
de violación o de matrimonio

En la ciudad
se llegó a crear una raza

En la ciudad
todo era motivo
de carnaval, feria
fiesta, orgía, aquelarre;
se robaba luz de los postes
del gobierno y
se bailaba, tomaba, fumaba
semanas de semanas
hasta que éramos
expulsados del trabajo y
de allí se iniciaba la fiesta de verdad

La ciudad se peinaba
raya al medio,
era y es la única
ciudad peinada
ni Brooklin, Montparnase
Berlín Río ni
la Comuna de París
alguna vez
fue tan elegante

En la ciudad de Palomino
sus grandes héroes
te saludan o
se toman un trago
contigo, conversan
de sus penas de sus
deudas, cuentan
emocionados sus victorias

Aquí nace un héroe
cada tres años y
muere cada siete
estos son productos
de la generación espontánea

En la ciudad de Palomino todos fracasaron
pero de una manera
tan sencilla y aristocrática
que da gusto que sea contada.

I

Nunca fui una niña bonita
calladita en clases
en silencio siempre
en callado silencio

Crecí hasta donde se
podía crecer y mi madre
me vestía con
extraños retazos

No tuve quince años ni pareja ni
beso en la boca
sólo sueños que escondía debajo de la almohada

A la fuerza y no tanto
me dejé besar por
un borrachito en
una fiesta del barrio

De allí dejé hacer,
se los dejé hacer
a varios, muchos, muchos

Gané reputación de
chicachupa y algo más,
que da vergüenza decirlo

Regresando a casa ligeramente borracho

Caminando solitario nocturno manoembolsillado y
achalinando mis poéticas enfermedades regreso
medio borracho medio tieso medio humano
por repetidas veredas chiniando alguna
perdida monedita que se acoja a mi
despreocupada administración, porque
soy el mejor despilfarrador de dinero que
no pertenece a nadie el portador de
dos elegantes y apreciables ojeras en fin
el número dos en la fila de los próximos
profesores con tuberculosis y no
podrán negar lo de Pound que la TBC
es una enfermedad elegante por eso
colega no gastes en tizas caras espera
mas bien ansioso el primer escupitajo
ensangrentado y dirígelo al ministro
acertándole entre los ojos.
Casi me convenzo que soy agradable de
que caigo como anillo al dedo y
entiendo cómo Miller pudo llegar a los
ochenta y tantos años sin trabajar cuando
alguien me ofrece un sencillo o se lo arrancho me
ofrecen cigarritos caramelitos quetecitos
o lo que aprecio más: AMOR
caminando solitario claro coloco diestramente
las llaves en la cerradura e ingreso
a mi amado infierno

11

Sentencio la vida a la muerte y me carcajeo
de ella en su cara, avanzo a escondidas
al bar bajo sus mesas converso con
el pasado que no fue mejor ni peor a
este conservador invierno.
Los perros yacen vacíos en las veredas
ya no tienen interrogantes para este
veloz caminante que los evade como a
aquella gente que espera medio doblada
hipócrita en el paradero.
La gente sigue siendo la misma y me horroriza
porque sin querer empiezo a parecérmele
y a mi por último que me importa que vendan al
país, eso no ha de quitarme el sueño ni
a mi mujer que se dobla de dolor en una cama,
porque estoy seguro, convincentemente seguro
que sus gritos no cruzarán Lima - Vitarte

12

Papá siempre tuvo una manera
agradable de arrastrar a la pobreza,
la rumiaba del baño hacia el patio.
Para mi mala o buena suerte
la conocí en uno de esos trayectos
matinales en que papá la deshojaba
de sus garabateadas cuentas;
en realidad me parecía graciosa,
era una pobreza graciosa
porque nunca se metió entre las
líneas de los libros o los acordes
de las canciones.
Papá al igual que otros papás
va arrastrando pobreza,
en Lima como en Vitarte.

En defensa propia

Mis hermanos están planeando mi muerte
los alcanzo escuchar a través de los ladrillos que
separan nuestros mundos, cubriéndome
de pesadas colchas espero alerta su
primera envestida contra mi frágil
cuerpo en proceso de santidad

Advierto sigilosos pasos hacia
mi luminosa cueva, sus armas
reflejadas en mis libros favoritos,
babas cayendo lujuriosas
sobre las sábanas derramadas
en acogedor y helado piso

Finjo estar dormido abriendo
ligeramente mi boca y fluyo tensa
saliva que hace vaivén en
adolorida garganta mientras
cojo con cierto estúpido grado
de perturbación la pistola
me levanto rápido y
los mato

Apátrida

Aceptando la hipótesis dialéctica que en Lima
tan solo hay verano e invierno y
soy un frío adoquín que se derrite en
sus recuerdos. Confieso
que no siento el mínimo hilo de unión
con la raza humana, detesto el
sudor de sus destartalados cuerpos y
soy un cobarde que no es capaz de
ir hacia ustedes escupiendo a
su mediocridad y desgano humano
más bien me acerco hacia el filo
de la espada rutinaria aceptando
hipócritas elogios y gorreando
los cigarritos y caramelos que compran
con la propina sabatina de sus papis,
rostros que dibujan sonrisas apretando
el ano, malas copias de las carátulas
televisivas, eso son, pero no se
alarmen, este pobre herido animal no
puede ya levantar la garra asesina
hacia sus lavados rostros.
Verano en Lima, y no soy el feliz chico
playero que adorna las contaminadas
playas, tampoco el gallito de camisa
abierta que enloquece a las niñas, más
bien soy el loco de los altos de la torre que
lee libros que no podrá leer a sus alumnos
que vigila sigilosamente a los más poéticos
culos de la esquina, el que muere crucificado
lentamente por las noches.

Invierno en Lima, hora de desempolvar
mis agonizantes abrigos hora de recordar
cómo sabía tu aliento burgués
hora de volverme más puro menos cobarde y
salir a la calle, perderme en ellas
ya nunca regresar a la casa paterna y
aceptar que soy un huérfano sin pariente
alguno que me recuerde que estuve durante
una larga temporada en la barriga, de una madre

3 comentarios:

Yesi Roma dijo...

alguien me dice dond consigo el libro lima atee porfavorrrrrrrrrr!

Yesi Roma dijo...

alguien me dice dond consigo el libro lima atee porfavorrrrrrrrrr!

edgar chullo aguila dijo...

Genial Renato Salas fuiste mi profe en secundaria, recuerdo que preguntaste cuál eran los hobbies de cada uno y yo te dije leer, la verdad que enseñas muy bien y con una pasión.