(César Pancorvo)
Confesión y entrega
Y el corazón,
Cual tambor en mi pecho,
Con la carne mortal con que buscamos
Saciar nuestras dudas y complejos,
Me sigue a donde voy y me sirve de guía.
Dentro de mí, palpita, cual flor y su fruto,
Y hay pavor, pero no lágrimas,
En el lugar donde no hay telón
Y los gritos atraviesan los techos
A la vez que traspasan las sombras
Mientras que al cielo se le ensamblaba la luna.
Ella, descalza, camina hacia mis sombras,
Mientras me dispongo a naufragar en sus primeras olas;
En la paciencia del mundo, madurada despacio,
Me confiesa que, de noche, sola, se casa con la cama
Mientras muchachos y muchachas son una cada noche
Y se comen mutuamente hasta estar saciados.
Las criaturas de momentáneo destello están llenas de mentiras.
Hoy son las manos de la memoria, mañana las del cinismo.
Mas mi tacto, disuelto en tu corriente,
Suave y redonda corriente,
Por las rodillas y más allá pasa;
Insustentable tacto donde el amor flamea
Y va creciendo hasta llevar,
Cual amarillas y sueltas telas,
Ese calor vagabundo;
Imposible es hablarte
Al uno adentrarse atrevidamente
En ese bosque de pulsaciones y espesura.
(Claudio Villacorta)
Calvario
El cuerpo es infinito y melodía a la muerte,
Viviendo (y muriendo) cada día.
Me despliego. Crucifico.
Mi vida ha sido esperarte,
Pero ahora no tiene más que darte.
Como eterno atardecer de felino
Y con el peso de una piedra entre las manos,
El peso de la tarde y la felicidad triste de mi corazón fiel,
Los dedos se lo creen
De noche, solo, me caso con la cama
Y así me acueste, mi vida ha sido conocerte
Me despliego. Crucifico.
De la cabeza a los pies estoy de blanco,
Cuando sopla el invierno o el verano
Y parezca que nada queda entre las manos;
Tras ellas está mi habitación
rica y sombría y es ahí donde
Me despliego. Crucifico.
Sólo quiero ser franco y saber que tú eres franca,
Quedarme en tu recuerdo
Y ser dóciles al amor que nos revive
Pero no,
Se acabó, digo, y me alejo de la iglesia,
Rehusando la rígida procesión a la sepultura
Y encuentro un deslumbrado círculo vacío
Y encuentro un desgastado amarillo
Y encuentro tu corazón herido.
Me despliego. Crucifico.
(Luis Guevara)
La cruz del sur
Arcano sueño, del lirio
Uno de esos blancos días de verano
¿Su nombre? Recuerdo que es dulce y sonoro
¿Qué cielo? El cielo…
Eco espacial
Sueños y luces distantes
Reflejos del Océano callado
Cruz de luces
Mañana sin fin, eterna noche
Voces que cruzan horizontes,
susurros lunares,
reposan en espejos azules.
(Mauricio Contreras)
[sin título]
Imagino,
Lenta y silenciosa
Tras los árboles
Cinturones y medias negras,
No son de rebeldía.
Lento y tenaz el día sumergido,
Con oblicuas, perezosas miradas,
Recuerdo de una piedra
Que hubo junto a un arroyo
Al final del asunto siempre es la muerte,
Y si tu alma, muerte, nos coloca ante ti,
Desea que sea largo el camino.
(María Fernanda Román)
[sin título]
Pronto nos iremos, que las horas pasen
Angustias hechas tactos ardorosos
Llamas rosadas en la mano derecha
¡O nuestra vida o nuestra muerte!
¡O nuestra vida o nuestra muerte!
Un puente indestructible, persiste aún
Como una bala encasquillada,y hay candado pero no llaves
Y así toque mi quena para engañarme, así
En mi párpado late pasado
¡O nuestra vida o nuestra muerte!
¡O nuestra vida o nuestra muerte!
La vibración, a vivir otra vez sobre su vientre
Dejad a los muertos viajar solos en el coche fúnebre
¡O nuestra vida o nuestra muerte!
¡O nuestra mística o nada!
(Diego Rodríguez D.)
[sin título]
Así viva feliz sentada sobre el triunfo
con palillos envueltos en azúcar
rosada.
Dentro de mí, como lento
atardecer de felino
Está mi alma aprisionada,
bajo una piedra de un amor
evolutivo, que subsiste
carente de toda lógica,
en un estómago lleno, como un cóndor saciado,
¿Qué haré conmigo?
No sé cómo liberar este espacio de caricias que no se repiten
de rosas rojo sangre rojo púrpura
de soles que se derraman desde el cielo
de todo lo que se me escapa
de silencios de cuatro años
crepusculares
del calor que me sube a la frente
con su voz, lejana, calma y grave
para poder respirar y alimentarme
de ti.
(Jocelyn Vilela)
[sin título]
Y ahora que te has marchado
se acerca tu voz y me abraza
qué importa que las horas pasen
el quedarme en tu, no sé cómo, teje sueños exhaustos
con los que escapo de mi cuerpo dormido
Mi cabeza se entrega y va tras tu sombra
la sombra trémula que sube por la calle solitaria de olvido
mi cabeza, tras tu sombra, gira ciega
sin temor, ni abismos, gira, gira
e inicio una canción interminable de triunfo.
Pero quedarme en ti, a veces,
me aturde
como el revolcón de una ola envolvente
que a mis labios deja besando la arena
y me arranca, como pétalos, los sueños tejidos
zarpazos que se hunden en el espanto
de no saber cuándo huir
y que te vacían de toda gloria.
(Luzmila Quezada)
sábado, 16 de octubre de 2010
Creación poética
Publicado por
Charlie Caballero
en
10:45
0
comentarios
Etiquetas: César Pancorvo, Claudio Villacorta, creación poética, Diego Rodríguez, Jocelyn Vilela, Luis Guevara, María Fernanda Román, Mauricio Contreras, poesía
viernes, 1 de octubre de 2010
Creación poética
A partir del verso "el tornasol violento de la saliva", cada integrante agregará un verso propio al poema, pero sin pensar en el contenido ni una idea previa. Deberá escribir directamente lo que le venga a la mente:
El tornasol violento de la saliva
Me hace recordar (1)
Arcángel dentro de una copa de vino (2)
Bajo el alba melancólico de colinas superpuestas (3)
Un largo beso apasionado (4)
Estaba ahí, en una esquina del jardín (5)
Gotas de algodón de azúcar derretido que lame un gato negro (6)
¿Socio del cielo en dónde estás? (7)
Tan apabullante como una carta flamígera (8)
El tren se aleja para siempre (9)
A continuación, volverán a escribir pero esta vez leyendo el verso anterior y guardando cierta unidad temática.
El tornasol violento de la saliva
Es lo que siento al verte, un gancho que me jaló el estómago (1)
Pero no me hace daño (2)
Ya que tengo un gran caparazón que me cubre y durará (3)
Para ocultarme de lo oscuro (4)
Me pongo debajo de una rama tupida (5)
Una rama como varias que están acompañándola (6)
Nadie sabe a dónde ir ni a dónde mirar (7)
Se pierden en la distancia (8)
Publicado por
Charlie Caballero
en
17:55
0
comentarios
Etiquetas: creación poética
