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viernes, 24 de septiembre de 2010

Ejercicios para la ambientación

  1. Revisar el inicio de El perfume, de Patrick Suskind, tanto la novela como la película y analizar la importancia de la ambientación en la caracterización de los personajes y en la comprensión de la historia narrada.
  2. Luego, revisar los siguientes fragmentos y realizar el mismo análisis, destacando los diferentes efectos que el ambiente lograría en el lector en función de la historia narrada.



    SOBRE TODO DESDE EL MINUTO 4.30

Texto 1

Cuando arribé al valle Koishaursk, el sol era apenas un halo brillante, desvaneciéndose tras las cumbres. El cochero, miembro de alguna tribu osetia, arreaba incesantemente a los caballos, afanado por ganar la montaña antes de cerrarse la noche, y cantaba a pleno pulmón. ¡Qué encanto el de ese valle! Doquiera mirase, sobre el fondo de la montañas inaccesibles, contemplaba rocas cárdenas cuajadas del verde reptante de las hiedras, y aquí y allá, las sombras quietas de los platanares, alternando con las huellas seculares de las torrenteras de verano. En las cúspides, circundándome desde lo más alto, sobre las nieves doradas, reverberaba el último estallido del sol. Abajo, en la honda semipenumbra del lecho, el Aragva, después de apaciguar la turbulencia de un riachuelo anónimo, que le embiste desde un desfiladero colmado de niebla, se rehacía moroso, plateado, semejante a una sabia serpiente labrada en escamas lunares.

“Bela”. MIJAIL YÚREVICH LÉRMONTOV

Texto 2


En la época que nos ocupa reinaba en las ciudades un hedor apenas concebible para el hombre moderno. Las calles apestaban a estiércol, los patios interiores apestaban a orina, los huecos de las escaleras apestaban a madera podrida y excrementos de rata, las cocinas, a col podrida y grasa de carnero; los aposentos sin ventilación apestaban a polvo enmohecido; los dormitorios, a sábanas grasientas, a edredones húmedos y al penetrante olor dulzón de los orinales. Las chimeneas apestaban a azufre, las curtidurías, a lejías cáusticas, los mataderos, a sangre coagulada. Hombres y mujeres apestaban a sudor y a ropa sucia; en sus bocas apestaban los dientes infectados, los alientos olían a cebolla y los cuerpos, cuando ya no eran jóvenes, a queso rancio, a leche agria y a tumores malignos. Apestaban los ríos, apestaban las plazas, apestaban las iglesias y el hedor se respiraba por igual bajo los puentes y en los palacios. El campesino apestaba como el clérigo, el oficial de artesano, como la esposa del maestro; apestaba la nobleza entera y, si, incluso el rey apestaba como un animal carnicero y la reina como una cabra vieja, tanto en verano como en invierno, porque en el siglo XVIII aún no se había atajado la actividad corrosiva de las bacterias y por consiguiente no había ninguna acción humana, ni creadora ni destructora, ninguna manifestación de vida incipiente o en decadencia que no fuera acompañada de algún hedor.


Y, como es natural, el hedor alcanzaba sus máximas proporciones en París, porque París era la mayor ciudad de Francia. Y dentro de París había un lugar donde el hedor se convertía en infernal, entre la Rue aux Fers y la Rue de la Ferronnerie, o sea, el Cimetiére des Innocents. Durante ochocientos años se había llevado allí a los muertos del hospital Hotel-Dieu y de las parroquias vecinas, durante ochocientos años, carretas con docenas de cadáveres habían vaciado su carga día tras día en largas fosas y durante ochocientos años se habían ido acumulando los huesos en osarios y sepulturas. Hasta que llegó un día, en vísperas de la Revolución Francesa, cuando algunas fosas rebosantes de cadáveres se hundieron y el olor pútrido del atestado cementerio incitó a los habitantes no sólo a protestar, sino a organizar verdaderos tumultos, en que fue por fin cerrado y abandonado después de amontonar los millones de esqueletos y calaveras en las catacumbas de Montmartre. Una vez hecho esto, en el lugar del antiguo cementerio se erigió un mercado de víveres.

El perfume. Patrick Suskind

Actividad de creación

Escuche la melodía propuesta en clase y describa la ambientación que sugiere la música. Ponga énfasis en las sensaciones o emociones que transmitiría su ambientación. Prescinda de toda alusión a personajes, enfóquese solamente en la descripción de un lugar. También elija un punto de vista para el narrador.

"Clouds below your knees". (No blue thing) de Ray Lynch



viernes, 17 de septiembre de 2010

La caracterización de los personajes

La primera actividad consiste en caracterizar nítidamente a los personajes del cuento. Mi propuesta parte de la siguiente premisa. Los personajes de un cuento deben poseer características muy contrastantes, es decir, debe estar muy bien definida su personalidad, sus rasgos físicos o psicológicos, sus preferencias, gustos, aversiones, etc. A diferencia de la novela donde es posible disponer de una gama enorme de personajes que aparecen y desaparecen muchas veces a gusto de ellos mismos y donde podrían compartir rasgos similares o coincidir en tal o cual aspecto general, en el cuento el autor debe dominar en absoluto la existencia de sus personajes y no al revés.

El siguiente ejercicio pretende despertar nuestra creatividad para lograr una caracterización contrastante de personajes.

Instrucción

Si los siguientes productos de consumo fueran un ser humano, ¿cómo serían física y psicológicamente?
Caracterice con amplitud a cada uno de ellos.

INKA KOLA

COCA COLA

FREE TEA

GATORADE

El COMERCIO

EL AJA

EL BOCON

REVISTA COSAS

A continuación, presentamos algunas propuestas.

César Augusto Pancorvo

a) El Comercio: Su cuerpo es el de un cincuentón y muestra cierta decadencia. El trabajo y la avaricia lo han absorbido, así como la solemnidad. No es difícil escuchar que las mujeres lo critican por ser aburrido.

b) La Coca Cola: Deducir su edad exacta es imposible, pero roza los cuarenta. A pesar que no es una chiquilla, todos la miran e intentan conquistarla. En su cuerpo se deslizan varias curvas tentadoras y una piel morena que opaca una personalidad francamente plana.

c) El Trome: Ese naranja que le gusta tanto sólo puede ser señal de los gustos por lo cálido, lo moderno, lo vivo. De hecho, el calor es una de las pistas para darnos cuenta de su mal gusto: fucsia por aquí, por allá, verde por ahí también, y el pañuelo rojo, la gorra mostaza, los zapatos encendidos. Ese desorden también abruma su vida: no sólo en lo estético, sino también en lo laboral. Por si fuera poco, sabe acerca de muchas cosas, pero de nada sabe demasiado. Abarca mucho y aprieta poco. Tiene muchos amigos, pero ningún admirador. No tiene más de 22 años.

Fred Mauricio Contreras Valle

Coco - La coca-cola: Es una súper estrella de rock conocido por todos. A algunos les gusta y a unos pocos no. Su música es igual, pero refresca a sus oyentes.

Katy - El Comercio: Es una joven empresaria de alto nivel dotada de gran conocimiento y siempre informada para llegar a los demás

Toño - El Trome: Se mueve como un paparazzi, siempre centrado en vender la noticia. Siempre está cerca del momento exacto del escándalo