sábado, 18 de septiembre de 2010

El inicio: producción

Mauricio Contreras Valle

Antes de que alguien pudiera notarlo, cargué mi guitarra al hombro, tomé de la mano a Katy y salimos afuera bajo la lluvia. Corrimos sin detenernos hasta encontrar una tienda donde conseguimos nueva ropa para pasar desapercibidos. Como no quería gastar dinero, dejé la ropa húmeda; salimos disimuladamente y subimos al primer autobús que casi nos atropella.

Jocelyn Vilela

El cañón de la pistola refleja la luz que se cuela tras la cortina entreabierta del bus. Raúl ha tenido la osadía de contemplar el paisaje, pero solo logra divisar un eucalipto que se erige orgulloso entre las casitas. Insatisfecho con la bienvenida, aprieta la pistola con furia entre sus dedos intentando evitar que los rayos se propaguen sobre toda la estructura metálica. Su manga derecha aún tiene manchas de sangre de la noche anterior, no ha tenido tiempo de cambiarse, todo ha sido tan inesperado.

Rodrigo Cueva

Allí estaba Marcelo Molina, en un lugar que olía a cigarrillo; sentado en una silla y esposado, mientras la luz de una lámpara iluminaba todo su rostro. A sus 18 años, se enfrentaría a situaciones que otros demorarían mucho tiempo en descubrir. Una de ellas estaba frente a él y haría que su vida se tornara un infierno.