viernes, 17 de septiembre de 2010

Tema y argumento

Condiciones generales de un cuento

1.-Relatar solo un hecho importante.
2.-Definir un tema y una trama o historia precisos (no relatar más de un acontecimiento)
3.-Tener claro todo el argumento.
4.-Contener pocos personajes.
5.-Mantener la intensidad durante todo el relato.

Luego de caracterizar a los personajes, en esta sesión trabajaremos la selección del tema y la elaboración del argumento.

Objetivo: elaborar el argumento de un cuento

I. La elección del tema

¿Sobre qué escribir?

Escribir sobre lo que se conoce

La respuesta inmediata no es difícil: escribe sobre lo que más conoces, escribe sobre lo que sabes, sobre aquello que podría fluir espontáneamente sin tener que recurrir necesariamente a información accesoria. Ello no significa que para darle mayor verosimilitud a los relatos no se pueda, eventualmente, consultar textos especializados sobre el tema. Por ejemplo, si vamos a escribir una historia ambientada en medio de una plaga de peste bubónica convendría consultar algunos aspectos básicos acerca de los síntomas de esta enfermedad para describir adecuadamente el padecimiento de los personajes y también para la ambientación.

Puede pasar, también, que como resultado de nuestro conocimiento de determinados saberes hayamos adquirido cierta competencia para escribir sobre el tema que más nos interesa. El riesgo es que hay que evitar es caer en la excesiva erudición o documentación referencial, de manera que los datos opaquen el desarrollo de la historia o que todo ese conocimiento bibliográfico ahuyente más que motive al lector. Sin embargo, dependerá de cómo el autor disponga de esa información que, a pesar de ser muy especializada (como en el caso de los relatos de ciencia ficción de Isaac Asimov o Ray Bradbury), no espanta al lector novato sino que más bien lo anima a continuar, pues el conocimiento contenido en el texto es autorreferencial, es decir, se comprende dentro de los límites de la historia misma que se narra y el lector se basta con el relato para entenderlo sin necesidad de consultar un material extra.

El caso de Borges es excepcional. Su cultura enciclopédica le permitía crear relatos en los que vertía todo su conocimiento acerca de literatura, religión, historia, ciencia y filosofía. De hecho, Borges no es un autor de gusto masivo en los lectores, pues la gran mayoría no está obligado a conocer todas las referencias, citas, notas aclaratorias, hechos y personajes históricos que el autor coloca en sus cuentos.

Mentir con conocimiento de causa

Para Mario Vargas Llosa, la creación literaria es una gran mentira. Esto significa que una novela o un cuento no son documentos históricos sino productos de la ficción, a pesar de que se encuentren muy documentados y que reflejen hechos reales. La receta vargasllosiana consiste en documentarse sobre la realidad para mentir conocimiento de causa, es decir, conocer bien la realidad sobre la cual se va a ficcionar, pero no solo para reproducirla tal cual, sino para trascenderla, o sea, para devolverla como un relato en el que además de la realidad haya un “elemento añadido”. Ese elemento añadido será el aporte personal del autor, aquello que personalmente este desee suprimir, añadir, reemplazar o cambiar. En resumen, según el autor de La ciudad y los perros un narrador no tiene la obligación de decir la verdad (como sí la tiene el historiador).

En consecuencia, el autor tiene licencia absoluta para distorsionar cualquier evento real y acomodarlo a su antojo y de acuerdo a sus necesidades literarias, pero guardando cuidado de no mezclar los registros del género. Por ejemplo, si escribo una novela sobre la guerra con Chile, no será muy verosímil el hecho de insertar sucesos de ciencia ficción en la historia, ni siquiera bajo el pretexto de la invención. Puedo fantasear, sí, pero dentro de las exigencias de mi propia historia.

No hay temas buenos ni malos

No te preocupes por escoger temas trascendentales, vitales, altruistas, morales admirables o de necesidad histórica o social. No hay temas buenos o malos sino mal o bien narrados. Todo tema es susceptible de ser narrado. Muchos escritores comparten la idea de que los grandes temas se han agotado y que simplemente disponemos de los mismos temas o variaciones leves acordes a los tiempos en que nos toca vivir. En este sentido, la originalidad no radica en crear algo absolutamente nuevo que antes no haya existido, sino en replantear el tema ya conocido mediante otro enfoque. El escritor que se considere original en el sentido de fundador o inventor de algo absolutamente nuevo y sin precedentes estaría negando el hecho de que, o bien la época nos influye con los mismos factores y producto de ello es muy factible que coincidamos en los temas de nuestras creaciones, o bien se trata de alguien que no leyó nunca a ningún otro autor, lo cual podría ser catalogado de extraordinario, pero poco creíble, pues la creación literaria y artística en general es una retroalimentación constante con la tradición.

Un artista se inserta en la tradición o innova, pero, en ambos casos, no puede ignorar en su totalidad la producción que lo precede, ya sea porque la asume o porque la supera.

Los roles actanciales

En todo relato suelen cumplirse roles actanciales. Un sujeto busca un objeto; para lograr su cometido posiblemente enfrenta la oposición de algo o alguien y a la vez también recibirá ayuda. Asimismo, el objeto que deseo puede estar en posesión de alguien y su consecución tener como destinatario a él mismo o a otra u otras personas. Por ejemplo:

“Romeo desea el amor de Julieta quien también lo corresponde. Sin embargo, el odio existente entre sus familias es un obstáculo. Para superarlo, recibirá la ayuda de Fray Lorenzo, quien aprecia mucho a los jóvenes amantes.”



Fíjense que los roles actanciales con corresponden necesariamente a personas, sino que podrían ser desempeñados por valores, ideas, un colectivo, una situación o probablemente una fuerza sobrenatural, el clima, etc. Las relaciones existentes entre los actantes dará lugar al argumento del relato

Dinámica de creación: diseño del argumento

Con los productos que fueron caracterizados en la sesión ante (Inka Kola, Coca Cola, Free Tea, Gatorade, diario Ajá, El Comercio, Revista Cosas, diario Gestión) debe hacer lo siguiente:

a) Escoja dos o tres de ellos (no más). Los que Ud. considere que ha caracterizado mejor.

b) Colóqueles un nombre. Posiblemente, dependiendo de su caracterización determinará un nombre en función del género.

c) A partir del siguiente enunciado “Salieron juntos bajo la lluvia…” escriba el argumento de un cuento.

d) Utilice sus propios intereses temáticos como recurso para idear el argumento y siga las sugerencias indicadas en el apartado "Sobre qué escribir"